Una historia corta plagada de éxitos

La instauración y posterior asentamiento del fútbol femenino en territorio español, como consecuencia a un tipo de sociedad muy distinto al actual en sus inicios y del que nos hemos ido desentendiendo progresivamente en las últimas décadas, ha sufrido un largo y tedioso proceso para lograr consolidarse y llegar a la situación en la que actualmente vivimos, aunque bien es cierto que a día de hoy las licencias con las que compiten no son profesionales; algo que sí ocurre en el caso de las categorías masculinas.

A comienzos de la década de los setenta comenzaron a formarse los primeros clubs cuyas jugadoras eran exclusivamente mujeres, y desde entonces el fútbol femenino no ha acostumbrado a cubrir portadas de los periódicos nacionales, ni tampoco a ocupar grandes parcelas de tiempo en televisión, pero a pesar de eso en el presente existen múltiples ligas que permiten que la igualdad de sexos en el deporte rey vaya estando cada vez más consolidada. Así pues, es el 16 de octubre de 1971 cuando se funda uno de los pioneros de la categoría y uno de los equipos más relevantes: el Sizam Paloma de Madrid. Su presentación oficial se daría dos meses más tarde en el Boetticher de Villaverde. Su rival, el Merçacredit, otro conjunto de la localidad.

El partido tampoco daría mucho de sí, ya que el Sizam se hizo fácilmente con el encuentro ganando por 5-1. Sin embargo, se consideró todo un hito porque hasta seis mil personas acudieron para dilucidar el choque, algo que nunca antes había ocurrido. Además, la actuación de una de sus jugadoras, Conchi Sánchez, fue especialmente reseñable. Y no era para menos. “Amancio”, apodo por el que era conocida, fue la autora de los cinco goles y como no podía ser de otra manera dejó al público asistente con la boca abierta.

Amancio

Fue en este momento cuando el fútbol femenino comenzaba a despegar. Se había hecho eco de lo sucedido en Madrid y en los meses posteriores, gracias a la época de “liberalización” que se estaba viviendo, nacen otros tres clubs de especial importancia. Cronológicamente, el primero de los tres fue el Racing de Valencia, nacido el 10 de diciembre de ese mismo año. Fue en enero de 1971 cuando por primera vez uno de los “grandes” del fútbol masculino apoyaba a un club del sexo opuesto, este fue el FC Barcelona quien permitiría el surgimiento de la Peña Femenina Barcelona, a día 1 de enero de 1971.  Y un día más tarde se origina el Polideportivo Fuengirola. Estos tres combinados más el Sizam, fueron partícipes durante los meses de enero y febrero del primer torneo oficioso disputado en nuestro país, el Trofeo Fuengirola.

Este torneo no fue más que una breve liguilla a doble partido, en la que salió victorioso el equipo anfitrión, el malagueño Polideportivo Fuengirola. La importancia del torneo reside en que se acababan de sentar las bases de lo que el futuro iría deparando. Los clubes más importantes en la categoría masculina eran conscientes del auge que se estaba viviendo, y muchos aprovecharon la oportunidad para tratar de integrarse. Sin ir más lejos, el Rayo Vallecano organizó en su estadio dos partidos benéficos en los que se enfrentarían diferentes celebridades del mundo del espectáculo, pero no del mundo del fútbol. Ello provocó que, mujeres más acostumbradas a escenarios o a platós de televisión que a una pelota, hiciesen de esta iniciativa un espectáculo un tanto dantesco. No tuvo demasiado éxito, pero, curiosamente, fue considerado por muchos como “el primer partido oficial de futbol femenino jugado en Madrid”.

En Cataluña, sin embargo, las iniciativas que comenzaban a florecer parecían gozar de mayor aceptación. Montserrat Fabregat, con la colaboración de diversos patrocinadores, fue el encargado de organizar la “Copa Fernod”, el primer torneo cuadrangular disputado en Cataluña. En él participaron los cuatro equipos más representativos entonces de la región: el RCD Español, el Atlétic Sabadell, la UE San Andrés y, como no podía ser de otra manera, el FC Barcelona con su Peña Femenina. La mejor jugadora del torneo obtendría un viaje a Londres para presenciar la final de la Copa de Europa, además de los premios ya establecidos para los cuatro equipos participantes.

Fuengirola

Los partidos se disputaron en la catalana localidad de Sarriá, y los enfrentamientos fueron los siguientes: Espanyol contra Sabadell, y Barcelona frente a San Andrés. Espanyol y Barcelona se opusieron a sus respectivos contrincantes y se tendrían que ver las caras en la final. Pero antes de eso debían de enfrentarse Sabadell y San Andrés en la disputa por el tercer y cuarto puesto en un escenario inmejorable, el templo por excelencia del fútbol en Cataluña, el Camp Nou. Allí, ante unos 30.000 espectadores, las de San Andrés salen victoriosas por 2-1 y obtienen la medalla de bronce. Un premio que, gracias al sacrifico de las jugadoras, les supo a auténtica gloria. Con idéntico resultado las “periquitas” vencieron al conjunto blaugrana y de esta manera se hicieron con el título.

El fútbol femenino acababa de explotar y, tras este torneo, comenzaría a alcanzar dimensiones nunca antes imaginables. Posteriormente, en mayo de 1971, se puso en marcha el I Campeonato Regional de Catalunya de Fútbol Femenino, una liga de 14 equipos, a doble partido y en la que cada vez más equipos buscaban estar presentes. Fue un relativo éxito ya que, a pesar de la gran expectación generada debido a la novedad que suponía, difícilmente se llenaban los estadios y el mantenimiento de la liga supuso un gasto de cuantiosas cantidades de dinero. Todavía quedaba mucho por pulir.

5 chicas

Todo este continuo auge que se estaba viviendo provocó que dirigentes de trece clubes españoles se reunieran con el objetivo de consolidar en nuestro país este nuevo fútbol emergente. El objetivo de la reunión era la constitución del Consejo Nacional de Futbol Femenino pero, aunque en un principio parecía que se iba a conseguir, finalmente las conversaciones no llegaron a buen puerto y el fútbol femenino se quedó a las puertas de la institucionalización. Hasta que no se creó en 1980 el Comité Nacional de Fútbol Femenino no pudo ser reconocido de manera oficial por la Real Federación Española de Fútbol. Una vez ocurrió esto, comenzaron a aflorar los primeros torneos (Copa de la Reina en 1983) y las primeras ligas (Liga nacional femenina en la temporada 1988-89) oficiales. El fútbol femenino acababa de llegar y lo iba a hacer para quedarse.

Así fue como el fútbol femenino se instauró en España. Por tanto, debemos ser conscientes de las dificultades que ha sufrido y está sufriendo el fútbol femenino para crecer en nuestro país. Desde una democracia tardía, pasando por las escasas ayudas que han ido recibiendo con el paso de los años, hasta la dura competencia que simboliza el sexo opuesto en la práctica del deporte rey, hacen que la importancia y repercusión que reciba sea menos de la que probablemente a muchos les gustaría. Pero a día de hoy es así, esa es la realidad, y únicamente el tiempo sabe lo que el futuro deparará la evolución que tendrá en los próximos años.

@iggsuker1

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