El ace como religión

Empezar bien un punto es vital para cualquier tenista. Más aún al servicio. Por ello, sacar bien es una cualidad importante para todos los jugadores. Los hay que lo hacen bien, los hay que lo hacen muy bien y luego hay tenistas con un cañón el brazo. Repasamos este último grupo.

Como en cada deporte, en el tenis también existen varios tipos de jugadores. Hay algunos que prefieren el juego desde el fondo de la pista, otros que son expertos en un tenis defensivo de pasar bolas y esperar el fallo del rival, y también quienes prefieren puntos cortos basados en un saque potente buscando el servicio directo o un resto fallido del jugador rival. Este último estilo de juego solo es llevado a cabo por algunos pocos jugadores que tienen la potencia necesaria para realizar servicios tan fuertes como para lograr una cantidad numerosa de aces.

A lo largo de la historia del deporte de la raqueta han existido varios jugadores que han hecho del servicio su modo de sobrevivir en la pista. La escuela norteamericana es sin duda la que más grandes sacadores ha aportado al tenis mundial. Varios jugadores yankees han sido o son brillantes sacadores. Ya en la década de 1930, la leyenda norteamericana Bill Tilden, era un sacador más que potente. De hecho, se asegura que logró llegar a los 231 kilómetros por hora, pero se pone en duda debido a los escasos medios tecnológicos que existían en la época para realizar las mediciones. Sería el primero de una escuela tenística que muchos años después sigue como la más prolífica de sacadores del mundo. Pete Sampras, otra leyenda de alcance mundial que ganó Wimbledon en varias ocasiones, también fue un maestro del servicio. Además de su gran saque, era experto en la incorporación a la pista tras su realización. Avanzamos en los años y nos encontramos con Andy Roddick, el cañonero de Nebaska, que basaba completamente su juego en un servicio potente que era un apuro para cualquier restador. Además de numerosos triunfos, en su palmarés se encuentran varios de los servicios más rápidos de la historia del tenis. Especialmente destaca el que logró en el año 2004, en una eliminatoria de Copa Davis, cuando Roddick logró poner en juego una pelota a la escalofriante cifra de 249,44 km/h. Actualmente la escuela de sacadores americana tiene en John Isner a su máximo exponente. El gigante de 2’08 metros de altura, supera los 200 km/h con una facilidad pasmosa (incluso en segundos servicios) y además ganó el partido más largo de la historia frente al francés Mahut en Wimbledon.

La escuela balcánica también ha aportado varios grandes sacadores a este deporte, sobre todo procedentes de Croacia. Tres son los nombres croatas que sobresalen en materia de sacadores. El primero, el exjugador Goran Ivanisevic, famoso por su victoria en la edición de 2001 de Wimbledon. Este jugador se caracterizaba por algo inusual en su época, un saque muy potente que solía sobrepasar fácilmente los 200 km/h. De la escuela croata también salió Ivan Ljubicic, uno de los sacadores más prolíficos del circuito en su día. Es el quinto jugador que más aces ha conseguido por partido en su carrera. Esto le convertía en un rival más que correoso y muy difícil de doblegar. Por último, procedente también de Croacia y el poseedor del segundo saque más veloz de la historia, encontramos a Ivo Karlovic, el gigante que aún está en activo en el circuito. Ostentaba el récord hasta mayo de 2012. Karlovic logró en la Copa Davis de 2011 en una eliminatoria frente a Alemania poner una bola en juego a la escalofriante velocidad de unos 251 km/h. Todo un prodigio que quedará para la historia.

Del croata era el honor de ser el tenista que logró el saque más veloz de la historia del tenis hasta que en el año 2012, un australiano llamado Samuel Groth lograse en un Challenger disputado en Corea del Sur el servicio más potente que se ha visto en una pista. Un misil de 263 km/h imposible de restar para cualquier raqueta. Y por ello, Groth, que ha obtenido a lo largo de su carrera peores resultados que todos los sacadores citados anteriormente, tendrá su lugar en la historia de este deporte.

En definitiva, el saque potente ha sido, es y será siempre un arma importante en el tenis. Y es que entre las nuevas generaciones de tenistas también hay jugadores con un gran saque. Es el caso por ejemplo, del canadiense Milos Raonic y del australiano Bernard Tomic. Será difícil igualar a cañoneros de tanto calibre como los aquí citados, pero también es cierto que los avances en raquetas, superficies e incluso pelotas favorecen a las nuevas generaciones.

@Cristiangm11

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s