Manute Bol: un gigante y el sueño americano

Hace un tiempo recordábamos la historia de Roberto Dueñas, un mostoleño que llegó a la cima del baloncesto nacional en la pasada década. Hoy hablamos de alguien más alto aún, un sudanés que irrumpió en la NBA durante los ochenta: Manute Bol.

Nació en Sudán en 1962, descendiente de la tribu de los Dinka, un grupo que estaba en guerrilla frente a la opresión del gobierno nacional y una de las más altas del mundo.  Su hermana y madre medían en torno a los 2,10 metros, mientras que él superaba los 2,30. Su primo Edward emigró hacia los Estados Unidos para estudiar allí. En cuanto dijo que tenía un familiar de semejante estatura, varios ojeadores de la NBA viajaron a Turalie, su aldea natal.  

Decidió dar el paso y emprender una aventura que cambió su vida. Su primo Edward le enseñó lo básico para llegar a América sabiendo defenderse, cuenta éste que Manute se rompió los dientes la primera vez que intentó hacer un mate. Llegó a su nueva casa sin saber una palabra de inglés y con un pasaporte en el que ponía que su estatura era de 1, 58. Le habían medido sentado.MANURE

En 1984 jugó su primera temporada en la Universidad de Bridgeport, al año siguiente fue elegido en el draft por los Washington Bullets. El africano llamó la atención de los estadounidenses por su constitución delgada y enclenque. Sus extremidades eran delgadas como bastones, lo que daba una sensación de debilidad que no se correspondía con la realidad.

mannEn su temporada de rookie promedió menos puntos (3,7) que rebotes (5,9) y tapones (4,9). Estos números ascenderían proporcionalmente a lo largo de su carrera, para acabar con un total de 1599 puntos, 2647 rebotes y 2086 tapones. Las estadísticas demuestran que la función principal de Bol era la defensiva. Su intimidación en la zona era primordial para los cuatro equipos en los que compitió: Golden State, Philadelphia, Miami y Washington, donde jugó sus primeras temporadas y coincidió en la 87/88 con Tyrone Bogues, el jugador más bajo de la historia de la NBA (1,59m). Fue el único jugador que promedió más tapones que puntos en la liga norteamericana. Para la historia quedarán sus cuatro tapones en 10 segundos. Incrementó su promedio de anotación gracias a su tremenda e inesperada mejora en la faceta tripleadora; Tras estar sus primeros tres años sin apenas lanzar desde posiciones lejanas, llegó a los Warriors y anotó 20 lanzamientos de 91, notable estadística para un jugador de tal estatura.

Manute llegó a lo más alto, nunca mejor dicho. Representó el sueño americano y vivió unos intensos años rodeado de grandes sumas de dinero percibidas, además de por su contrato deportivo, por millonarios contratos publicitarios con multinacionales. Pero eso de que “todo lo que sube, baja” se cumplió en este caso. Los Bucks de Milwakee, que acababan de fichar al gigante, rescindieron su contrato sin que este hubiese jugado un solo minuto. Su artritis golpeaba cada vez más fuerte y la exigencia del calendario NBA le superaba. Jugó en Uganda y Catar para calmar su “mono” de baloncesto, y decidió retirarse.

El dinero desapareció pronto. No fue capaz de ahorrar y perdió mucho dinero por malas inversiones y consejeros interesados. Ayudó todo lo que pudo a su tribu, de la que nunca se olvidó. Pero acabó necesitando esta ayuda él mismo. Una ayuda que no fue proporcionada por parte de su mujer, quién decidió divorciarse y dejó a Bol a cargo de sus cuatro hijos en los suburbios de Jartum, Sudán. Tocó fondo cuando, en 2004, sufrió un accidente de tráfico en el que murió el taxista que conducía el vehículo. Manute se rompió una pierna y un brazo, y tuvo graves lesiones en el cuello. Algunos de sus antiguos compañeros como Tim Hardaway o Chris Mullin le ayudaron económicamente para que éste pudiera recibir una rehabilitación adecuada.

Tras el accidente, el baloncesto pasó a segundo plano definitivamente y Bol decidió volcarse en la ayuda a su pueblo. Trabajó en la ONG Sudán Sunrise y repitió incesantemente que la guerra civil que estaba teniendo lugar entre norte y sur de su país no era más que una maniobra del gobierno para enriquecerse.

bol

Cuando todo estaba encauzado hacia una solución pacífica en Sudán, la salud de Manute empeoró. Aquejado de una enfermedad renal, falleció en Virginia en junio de 2010. Un año más tarde se celebró el referéndum que definió la independencia pacífica de Sudán del Sur.

@rosadito14

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