Tom Brady, un quarterback para la historia

Estados Unidos es la tierra de las oportunidades, ese país donde se han producido grandes hazañas, elogiado, odiado, admirado y temido. Allí donde la mayoría de jóvenes sueñan con estudiar en una buena universidad, conseguir un buen trabajo y tener una familia, en una bonita casa de dos plantas, con un Chysler 300 aparcado y el perro jugando con los niños mientras él contempla la escena abrazado junto a su mujer. Allí donde otros sueñan con convertirse en el mejor bateador, el mejor pivot del equipo o en el caso de la historia que hoy nos atañe, el quarterback estrella y salvador de su equipo. 

Hace 37 años nació un chico que sin saberlo se convertiría en lo segundo. En San Mateo, California, vino al mundo un chico llamado a hacer grandes gestas en el fútbol americano, pero estas no llegarían por un camino de rosas. De pequeño presenció como Joe Montana entraba por la puerta grande en el salón de la fama de la NFL y además se convertía en su ejemplo a seguir. No se va a hacer un desglose de números, estadísticas y cifras de su carrera, para eso existen los buscadores de Internet. Las siguientes líneas versarán sobre el chico, el joven, el hombre y posiblemente mejor jugador de fútbol americano de todos los tiempos.

tom brady michigan

Habiendo visto jugar a grandes jugadores y sobretodo a la leyenda Joe Montana, Brady pronto desarrolló el interés por este deporte. Sin embargo en el instituto siempre fue el quarterback secundario hasta que el titular dejó el fútbol americano. Recomendado por su entrenador para las universidades con buenos equipos, ninguna mostró interés por el joven Brady. En un país donde para ir a la universidad solo puedes trabajar para pagarla, ser rico o recibir una beca deportiva, esto no era nada halagüeño, pero finalmente la universidad de Michigan le admitió. Pero las cosas se ponían cuesta arriba para el californiano, pues era elegido como 8º quarterback del equipo. Tom nunca se rindió, nunca dejó de mejorar y entrenar para lograr ser el titular hasta que finalmente en el último año de universidad logró ser titular indiscutible. Aquí se empezó a ver el auténtico quarterback que este era. Nacía la leyenda del “comeback kid, el chico de las remontadas. Cuando el partido estaba perdido, la moral baja, las opciones bajo mínimos y la luz al final del camino más tenue que nunca, ahí aparecía Tom Brady. En un partido, a falta de 3 minutos para el final con el equipo perdiendo de 10 puntos Brady asume la responsabilidad y tras hacer un touchdown él mismo, logra remontar y acabar ganando el partido por cuatro puntos. En la final del campeonato universitario, la Orange Bowl, Michigan siempre estuvo por debajo en el marcador. Hasta que Brady se puso en “modo” remontada y ganaron el partido por un punto. Dejaba la universidad en lo más alto y emprendía el rumbo a la tierra prometida: la National Football League

Año 2000, Brady debe superar el “Draft” de la NFL y todo parece indicar que será elegido en las primeras rondas, pero el destino le tenía preparada una larga espera. Pasan las rondas y ningún equipo le selecciona, el sueño parece cada vez más lejano. Tom espera, espera, se desespera, pero nunca pierde la esperanza. Entonces, en la sexta ronda, New England Patriots decide conceder el beneficio de la duda al joven Brady y se hace con sus servicios sin saber que habían tomado la mejor decisión de la franquicia. Desde aquel día Bill Belichik, el entrenador principal, supo que habían acertado con aquel chico. 

Esa temporada Brady comienza su lucha personal por lograr la posición que la historia le tenía reservada. Entra como cuarto quarterback del equipo y a final de temporada es el suplente teniendo por delante suya al titular Drew Bledsoe. Nadie dijo que los inicios serían fáciles. Al año siguiente llegó su oportunidad cuando Bledsoe se lesiona frente a los New York Giants tras un duro golpe de Mo Lewis, quien no sabía lo que acababa de desencadenar. Brady toma el mando y hace una actuación modesta. Pero ya nada puede apartarle de su puesto en el terreno de juego, líder y guía perpetuo para el conjunto de New England. El resto de partidos de la temporada regular comanda al equipo hasta lograr llevar a los Patriots a los playoffs. Aquí vuelve la faceta de las remontadas de Tom Brady, cuando en el partido contra los Raiders logra empatar tras perder de 10 puntos y en el tiempo extra logran la victoria con un “fieldgoal” de Adam Vinatieri. Ganan la final de conferencia y la Super Bowl aguarda su primera cita con Brady y los Patriots. Cuando al final del partido el empate parece la mejor opción, Brady no se arruga, se echa el equipo a hombros y comienza el ataque con el reloj corriendo y sin tiempos muertos. Pase a pase logra avanzar más de medio campo hasta situarse en posición de tirar a palos y una vez más su pateador logra transformar la patada en el primer anillo para la franquicia de New England y Tom se convierte en el quarterback más joven en ganar el campeonato. 

tom brady superwef

En la temporada de 2002 las luces se tornan en sombras y el fantasma de las lesiones se apodera del Gillette Stadium, Brady acaba la temporada con una lesión de hombro y los Patriots quedan fuera de los playoffs. Pero cual ave fénix Brady lidera a sus Patriots en un temporada que culmina en otra final de Super Bowl. Una vez más el líder nato se sobrepone a la presión y hace avanzar al equipo ofensivo hasta una distancia cercana para lograr otro fieldgoal, que les otorga el segundo campeonato. Aquí no acaba la gesta y en la temporada siguiente los Patriots defienden el título de campeón de nuevo en la final. Una vez más Brady encabeza la vanguardia y se adjudican el tercer título en cuatro años

Durante las temporadas 2005 y 2006 Tom no dejó de mantener el nivel que venía demostrando. Superaba récords personales y de equipo partido tras partido. Sin embargo, el infortunio o la falta de concentración hicieron que no pudiera lograr alcanzar la final de Super Bowl. Es difícil mantener el nivel año tras año, sobretodo con bajas de jugadores y nuevas incorporaciones a la zaga ofensiva. Brady supo adaptarse y en la temporada de 2007 volvía a conseguir una magnífica temporada. Los Patriots llegaban a la final como claros favoritos contra unos Giants dispuestos a derrotar al máximo rival en la NFL. Contra todo pronóstico, un touchdown a final del partido por parte del conjunto de New York dejaba estupefactos a los aficionados de New England y daban la sorpresa. Se empezaba a rumorear sobre el final de la hegemonía de Brady con New England.

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Las batallas pasaron factura. La temporada 2008 los Patriots sufrieron la ausencia de su mayor baluarte en el ataque. Tom sufría una lesión en el pie que le hacía arrancar la temporada con dificultades. Sin embargo fue una lesión de rodilla la que le dejó fuera de los terrenos de juego durante el resto de temporada. En la siguiente, Brady volvía a comandar al equipo, con todas las miradas puestas en la rodilla. Una vez más demostró que cuando se levantaba de la caída era para hacerlo más fuerte que antes. En el primer partido tras su lesión Tom sacaba a relucir el espíritu de la remontada, logrando dar la vuelta a un partido que perdía por más de un touchdown. Disipaba las dudas de su recuperación, el talento no había sufrido herida alguna ni había quedado oxidado durante el parón. Pero no pudo poner el broche que se merecía a la temporada. Tras superar una lesión en las costillas y jugar con un dedo roto de la mano derecha (mano con la que lanza el balón), cayó frente a los Ravens en la jornada de clasificación para los playoffs.

2010 fue una temporada modesta, en la que siguió sumando pases, yardas y más victorias para sus estadísticas de récord. Hasta que llegó 2011 y una oportunidad de venganza. Brady colocaba a los Patriots en su quinta final de la Super Bowl. El rival, el más ansiado de vencer, los New York Giants. Un partido igualado, que sin embargo se decantó finalmente por el conjunto neoyorquino. Amargo sabor que se repetía, todo parecía indicar que no había opción a un cuarto anillo. 2012 y 2013 dejaban a los Patritos con la miel en los labios y viendo la final desde casa, esperando, aumentando el deseo de volver a demostrar de qué eran capaces. 

tom brady efqe

Y llegó la última temporada disputada, la 2014. Una temporada casi inmaculada, con un Brady cómodo, certero y más seguro de sí mismo que nunca. La calidad de siempre sumada al grado que aporta la experiencia. 15 temporadas a sus espaldas, cinco finales y tres títulos. No es suficiente para el mejor, si se puede mejorar, Brady lo hará. Y así es, Tom coloca a los Patriots una vez más campeones de la AFC. Playoffs, Baltimore Ravens visita el Gillette Stadium y las cosas se ponen cuesta arriba. Es la hora de sacar el arma definitiva, han despertado al “comeback kid”. Brady logra remontar, no sin ayuda de sus chicos, 14 puntos en dos ocasiones, para finalmente lograr ganar el partido. La final de la AFC la superan sin complicaciones antes Indiana Colts. En la final espera el vigente campeón, Seattle Seahawks, quien presume de tener la mejor defensa de la temporada. Gran reto igual a gran hazaña y mayor motivación para Brady. Al descanso el partido va igualado a 14 puntos, pero en el tercer cuarto y tras una intercepción, Seattle logra una ventaja de 10 puntos. Cada punto pesa una tonelada, más aún en la final. Pero Brady logra en el último cuarto dar dos pases de touchdown que ponen a los Patriots cuatro puntos por encima. Ya no puede hacer más que mirar desde la banda como la defensa es incapaz de parar las acometidas del ataque de los Seahawks. Entonces a falta de medio minuto, Seattle está a menos de una yarda de la zona de anotación. El tiempo se detiene cuando el joven quarterback Wilson lanza el balón para un pase de touchdown. Como un ariete, el defensor Malcolm Butler arrolla al receptor de Seattle e intercepta un balón que vale una Super Bowl. Brady desde la banda explota de alegría, son campeones, trece temporadas después de ganar el primer título, vuelve a lograr hacer campeón a los New England Patriots. Brady consigue así, además de ser el jugador que ha disputado más Super Bowls, empatar a Joe Montana y Terry Bradshaw en número de Super Bowls ganadas, con un total de cuatro.

Thomas Edwar Brady Jr. encarna ese sueño americano del chico que desea emular a sus ídolos  y ser una estrella del fútbol americano, llevarse a la capitana del equipo de animadoras, en este caso la top-model Gisele Bundchen, y ser el mejor quarterback de todos los tiempos

“Que me eligieran tan tarde me enfadó entonces y sigue motivándome hoy. La clave es no rendirte, seguir luchando, seguir creyendo en ti mismo y aprovechar la oportunidad, como la que a mi se me presentó cuando se lesionó Drew Bledsoe. La vida en todas sus disciplinas va de eso, de aprovechar oportunidades que nunca sabes cuando se presentarán y rara vez se repiten.”

@Davidnavallica

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