Matthias Sindelar, el futbolista que desafió a Hitler

El Mozart del Fútbol. El hombre de papel. O incluso el mejor jugador austríaco de todos los tiempos. Mediante estos calificativos fue y ha sido conocido uno de los futbolistas de mayor importancia de la historia deportiva de Austria. Hablamos de Matthias Sindelar, un genio del balón que en su día llegó a ser considerado como Messi lo es actualmente, o incluso como lo fue Maradona o Pelé en su día. Sin embargo, su trágica historia extradeportiva ligada a la anexión involuntaria de su país a la Alemania nazi provocó que este dios no lograse permanecer en el cielo deportivo y que, sin embargo, terminase cayendo tristemente en el Hades. Adolf Hitler, el Führer del Tercer Reich, fue el culpable.

Nacido en el seno de una familia humilde en el año 1903, Sindelar viviría toda su vida con un balón pegado al pie. Un balón que, debido a la pobreza en la que creció, estaba realizado mediante un amasijo de trapos cosidos que cumplían perfectamente con la función de esférico, pues ni él ni los amigos con los que comenzó a dar sus primeras patadas y a jugar sus primeras pachangas poseían un presupuesto suficiente con el que adquirir un balón en condiciones. No les quedaba otra que jugar por las calles de Viena con uno de este calibre. De este modo fue como esta futura estrella comenzaría a mostrar su potencial así como su admirable habilidad a la hora de regatear contrarios y es que como dicen: en las dificultades se forjan los grandes.

Gracias a su calidad y a su determinación en el terreno de juego su leyenda iría creciendo a pasos agigantados. A la tierna edad de 15 años llegó a debutar con el Hertha de Viena y pronto fue llamado para militar en su selección. Sindelar no iba a tardar en demostrar los porqués. La progresión de Austria en los distintos verdes del mundo, de la mano de su estrella, terminaría convirtiéndola en una de las selecciones de fútbol más temidas del momento. Tal fue su poderío que en el Mundial de Italia de 1934 únicamente un robo escandaloso por parte de la selección anfitriona, la Italia de Don Benito Mussolini, en semifinales, le privó de convertir a su nación en la más poderosa del mundo futbolísticamente hablando.

sind- art

Todo parecía maravilloso e idílico para el entonces superhéroe del fútbol austríaco. Su selección crecía, su juego mejoraba en cada partido y nada parecía privarle de poder hacerse un hueco en la historia del fútbol de su país. Y de hecho así fue. Pero cierto día todo cambió. Concretamente el 12 de marzo de 1938. Este día triste para la nación austriaca se dio el Anchsluss, o mejor dicho la ya mencionada adhesión involuntaria de Austria al Tercer Reich. Este hecho iba a marcar un antes y un después ya no solo en la carrera deportiva de Sindelar, que también. A partir de este momento se daría un giro drástico en la vida de la estrella austríaca. ¿El motivo? Muy simple, ser fiel a unos principios.

Cierto día Hitler quiso despedir la nación austríaca como estado independiente mediante la realización  de un encuentro que la enfrentaría al combinado nacional de la Alemania nazi. Este partido cambiaría radicalmente su futuro futbolístico y personal. Él sabía que iba a ser el último partido de su vida. A pesar de que la victoria de Alemania estaba pactada, los valores del genio austríaco no iban a permitir que así sucediese. Él se sentía austríaco de nacimiento y no iba a permitir que le obligasen a jugar para un país al cual él consideraba que no pertenecía, a pesar de que el resto de sus compañeros sí iban a hacerlo.

El primer tiempo terminaría con empate a cero después de que el combinado austríaco fallase incomprensiblemente multitud de ocasiones. Pero en la segunda parte la historia iba a ser distinta. Sindelar, que estaba hecho de otra pasta, iba a ser el responsable de tal hazaña. Tras una de esas jugadas en las que comienza a regatear contrarios como si de conos se tratase, consigue batir al portero y pone por delante a su siempre amada selección ante el desconcierto del público asistente.  Un gol vital para Austria pero mortal para él, ya que le terminaría costando su propia vida.

 yuuhyetPero el motivo no fue el gol en sí. El motivo principal fue la celebración tras el mismo. En lugar de alzar el brazo en alto dirigiéndose al Canciller, como él probablemente esperaba que hubiese sucedido, decidió ponerse a bailar frente al palco residencial mostrando así su rechazo hacia el nazismo y hacia el propio Führer. Un acto que, obviamente, no iba a ser ni mucho menos bien visto tanto por Hitler como por el resto de la nación alemana. Como no podía ser de otra manera fue tristemente sentenciado a muerte y se le resignó a vivir en la clandestinidad.

A partir de este momento no volvería a jugar un partido de fútbol y poco o nada se iba a saber del bueno de Sindelar. Tras haber logrado marcar 27 goles en 44 partidos, llegar a la semifinal del Mundial 1934 y a la final de los Juegos de 1936, y a obtener la Copa Internacional, en 1932, ante Italia, que fue el torneo precursor de la Eurocopa actual, su carrera ya había tocado fondo. Acababa de desaparecer la hasta entonces mayor estrella que el mundo había dado a luz. Pero su historia iba a terminar de oscurecerse cuando se le encontró misteriosamente muerto en el dormitorio de su hogar junto a su amante en enero de 1939.

Se desconoce qué fue lo que privó de la vida a este jugador que marcó un antes y un después en el fútbol de aquel entonces. Se desconoce si fue él mismo o si fueron fuerzas de las SS las responsables. Hoy en día es una incógnita. Lo que sí se conoce es que el dictador alemán Adolf Hitler fue el encargado, de una manera u otra, de matar a una de las personas que podía permitirse hacer aún más bello si cabe este deporte al que todos conocemos como fútbol, tal como hoy día lo hacen jugadores de la talla de Lionel Messi o Cristiano Ronaldo sin ir más lejos.

@iggsuker1

Anuncios

2 comentarios en “Matthias Sindelar, el futbolista que desafió a Hitler

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s